FUNDAMENTACIÓN
OBJETIVO EDUCATIVO PARA LOS PRÓXIMOS TRES CURSOS:
OBJETIVO
“Descubrir que ser más humanos/as significa, hoy más que nunca, vivir desde la fraternidad: reconociendo lo que nos une, transformando las relaciones y dejando
una huella de esperanza en el mundo”
El nº2 de la Determinación de la CG XIX de las Hijas de Jesús constata que vivimos en un entorno “volátil, incierto, complejo y ambiguo”, que nos deshumaniza, donde la dignidad humana suele ser ignorada. Ante esta “deshumanización”, el lema “Más humanos que nunca” no es un eslogan vacío, sino una necesidad. En un siglo donde la tecnología tendrá una influencia creciente en nuestras decisiones es esencial educar para la fraternidad, enseñar a reconocer al otro como hermano o hermana.
El hilo conductor para tres cursos se centra en la filiación y fraternidad —el núcleo integrador de la CG XIX—: la experiencia de sabernos hijos de Dios y, consecuentemente, reconocernos hermanos. Al experimentar a Dios como “Padre que de todos cuida” brota inevitablemente el sentirnos y vivirnos como hermanos y hermanas de toda la humanidad.
ITINERARIO
El objetivo general enuncia exactamente el proceso que viviremos como comunidades educativas en el trienio 2026-2029

Lema curso 2026-2027: “Más hermanos”
El primer año del objetivo está centrado en DESCUBRIR(NOS). La base es el descubrimiento de nuestra humanidad compartida, que nos impulsa a vivirnos y a ser
hermanos de todas las personas.
En un mundo que fragmenta y separa, la fraternidad nos obliga a mirar más allá de las etiquetas. Lo que nos une es la dignidad intrínseca de ser hijos e hijas de Dios y seres humanos con derechos inalienables.
Descubrimos el amor del Padre, descubrimos nuestra identidad, y descubrimos al otro no como un extraño, sino como un hermano.
Lema curso 2027-2028: “Más encuentro”
El segundo año del lema se enfocará en CONECTAR: Conectamos nuestras realidades para tender puentes de humanidad y conectamos con el otro no desde la distancia, sino para tejer redes de cuidado, convirtiendo cada encuentro entre personas en una oportunidad para humanizar.
Una invitación a transformar las relaciones. El vivir desde la fraternidad nos lleva a reparar los vínculos rotos, y a acercarnos al otro desde la hospitalidad y el cuidado mutuo.
Lema curso 2028-2029: “Más huella”
En tercer curso queremos TRANSFORMAR: Transformar nuestro entorno, transformar la realidad y transformar el mundo para dejar una huella de esperanza.
Fruto de sabernos hermano/as y habernos encontrado, nos comprometemos a dejar una huella de esperanza en el mundo, aportando nuestro grano de arena para humanizar la sociedad.
CONTRIBUCIÓN AL MODELO DE PERSONA: AUTÓNOMA, CREATIVA Y COMPROMETIDA
Al “hacer de la fraternidad nuestro motor” (Más hermanos), se trabaja el rasgo de la persona comprometida, formando personas solidarias y con liderazgo social.
Al buscar “transformar y reparar” (Más encuentro), se moviliza el rasgo de persona creativa, impulsando a alumnos audaces y abiertos a nuevas soluciones.
Al “dejar una huella” (Más huella), consolidan el rasgo de persona autónoma, educando alumnos íntegros, libres y coherentes con sus valores.
DESDE EL PUNTO DE VISTA CREYENTE
En el centro del mensaje de Jesús no hay una lista de normas, sino una revelación que lo cambia todo: Dios es Padre.
Jesús, al enseñarnos a rezar con el “Padrenuestro”, utiliza el plural. Este uso de “nuestro” en lugar de “mío” establece un vínculo: nuestra relación con Dios está intrínsecamente ligada a nuestra relación con los demás.
El Evangelio nos invita a acoger a todas las personas quitando barreras y a devolver la dignidad a quienes la han perdido.
La Madre Cándida hizo vida esto desde una experiencia profunda que marcó nuestro ADN: El 2 de abril de 1869, ante el altar de la Sagrada Familia en El Rosarillo, Juana Josefa recibe la inspiración de fundar la Congregación y descubre su verdadero nombre: Hijas de Jesús. Saberse profundamente amada como hija de Dios: “Dios es Padre que de todos cuida”, le dio la audacia para mirar al mundo entero como su familia: “Manifestar la bondad de Dios que a todos hace hermanos”.
La Determinación de la Congregación General XIX de las Hijas de Jesús actualiza este carisma para el mundo de hoy, pidiéndonos ir a la raíz: Descubrir nuestra humanidad compartida “nos lleva a ser y vivirnos como hermanos de todas las personas en un mundo en el que la fraternidad está rota”.
CURSO 26-27: “Más hermanos”
El lema de este curso, “Más hermanos”, anclado en el objetivo de “Descubrir(nos)”, es una invitación directa a encarnar el núcleo de nuestro carisma : la filiación que nos lleva irremediablemente a la fraternidad.
Nuestra propuesta educativa parte de una premisa: al sabernos hijas e hijos de Dios, nos descubrimos “en consecuencia, hermanas y hermanos”. El descubrimiento de nuestra humanidad compartida rompe las barreras de la fragmentación. Lo que nos une no son las afinidades superficiales, sino el vínculo primordial del amor de Dios y la dignidad intrínseca de ser personas con derechos inalienables.
Por tanto, “Descubrir(nos)” implica un triple movimiento:
- Descubrir el amor del Padre: Reconocer que el deseo de Dios es que la persona
viva y alcance su plenitud. - Descubrir nuestra propia identidad: Fomentar un crecimiento interior y un
proceso de personalización que nos ayude a ser la mejor versión de nosotros
mismos. - Descubrir al otro no como extraño, sino como hermano nos obliga a mirar más
allá de las etiquetas para reconocer el misterio del prójimo.
Aspectos concretos a trabajar
- Descubrimos nuestra propia identidad: descubrimos quiénes somos bajo la mirada amorosa de Dios.
- Cultivamos la interioridad: Integramos tiempos de silencio y reflexión personal como paso previo al desarrollo espiritual. Nos hacemos preguntas sobre el sentido profundo de la vida y nuestro propósito personal, rasgo clave de la persona autónoma.
- Gestionamos el mundo emocional: Trabajamos el autoconocimiento para reconocer los talentos de cada uno y gestionar adecuadamente las emociones.
Un enfoque de crecimiento personal máximo requiere acompañamiento para que descubran sus fortalezas y construyamos una base sólida de autoestima.
- Descubrimos al otro sin etiquetas: En un mundo que separa, nuestro colegio debe ser el lugar donde aprendemos a mirar a los otros con los ojos de Jesús.
- Enfoque inclusivo en el aula: Trabajamos la valoración explícita de la diversidad desde la dimensión de la persona creativa, ya que todos somos diferentes y la diversidad es una fuente real de enriquecimiento.
- Romper prejuicios mediante la empatía: Fomentar dinámicas para ponerse en el lugar de los demás y mostrar sensibilidad ante las necesidades ajenas.
- Descubrir la fuerza de “lo que nos une”. El descubrimiento de la fraternidad se demuestra en lo cotidiano, en cómo aprendemos y convivimos juntos.
- Enfoque colaborativo: Ser comunidades de aprendizaje donde se fomente la “interdependencia positiva”, es decir, que el éxito está ligado al de nuestros
compañeros y compañeras. - Educar para el diálogo y la paz: Fomentar un clima donde se resuelvan los conflictos desde la escucha activa, el respeto mutuo y la tolerancia. Trabajar
explícitamente para transformar la cultura en una cultura de la paz, renunciando a la violencia de cualquier tipo y reconociendo la dignidad de cada persona.
- Enfoque colaborativo: Ser comunidades de aprendizaje donde se fomente la “interdependencia positiva”, es decir, que el éxito está ligado al de nuestros