Fundamentación

LEMA CURSO 2021-2022

Este es el tercer y último curso en el que los colegios trabajaremos el objetivo:

El hilo conductor de los tres lemas es:

… y así colaborar al sueño de Dios.

Con el lema anual se pretende ayudar al proceso de crecer como personas autónomas, creativas y comprometidas trabajando cada curso los tres aspectos.

El mundo está continuamente cambiando y tiene que cambiar. Todos podemos ser agentes de cambio. Pero ¿qué tipo de agentes de cambio necesita el mundo? ¿cómo ser agentes de cambio contribuyendo al sueño de Dios? ¿Cómo hacer posible el mundo que Dios sueña para sus hijos e hijas?

Apostamos por mirar el mundo tal y como Dios lo mira, por soñarlo tal y como Él lo sueña, por transformarlo con valentía y responsabilidad.

Para ello, nuestra propuesta es educar personas autónomas, creativas y comprometidas que se impliquen en esta transformación, como “miembros útiles en la sociedad y en la Iglesia”.

Necesitamos personas que de forma valiente miren la realidad, descubran sus retos y sus oportunidades de cambio con creatividad y dirijan sus acciones a buscar, no el bien propio sino, el bien común. Ese que quiere Dios para sus hijos.

Asumiendo la responsabilidad individual y en relación con otros, cooperando, porque autónomo no quiere decir solo o sin tener en cuenta a los demás. Con la valentía de implicar a otros en el cambio. Siendo libre para dar razones de los argumentos personales.

Con la responsabilidad que le lleva a elaborar respuestas propias a las que se llega a través de la reflexión y el análisis para orientar sus decisiones. Con la valentía de quien transforma los problemas en oportunidades y asume el riesgo de llevar a cabo aquello en lo que cree.

Siendo sensible a todo lo creado, en especial, a las situaciones de injusticia y dolor. Buscando siempre, con el cambio, el bien del otro.

En el contexto cercano y sin perder la visión global. Consciente de que no solo está para vivir en el mundo, sino para cambiarlo, de que sus actos y hábitos influyen en las personas que le rodean, en el mundo y en sus estructuras, y que estos afectan al bien de los demás.

Aventurándose a mejorar la realidad de los demás, no conformándose con lo que es injusto y denunciando todo lo que debilita la vida.

Capta el sentido profundo de las cosas, considera la riqueza y complejidad de la realidad como oportunidades. Con una mirada distinta a la realidad que hace posible el cambio..

Se arriesga, desarrolla habilidades de pensamiento creativo, es decir, maneras de abordar el mundo. Con una mirada que le permite encontrar una posibilidad nueva y perseverar en ella, que a priori nada es imposible.

DESDE UNA LECTURA CREYENTE:

Jesús de Nazaret

nos llama a mirar la realidad con los ojos de Dios para descubrir todas sus posibilidades y los lugares de dolor e injusticia que nos afectan y comprometen.

Nos envía a cambiar la realidad con valentía, igual que él lo hizo, a transformarla, discerniendo la mejor respuesta para que sea posible el proyecto que Dios tiene para ella. Jesús nos enseña que nuestros “imposibles” pueden ser los “posibles” de Dios.

Sta. Cándida

hizo del sueño de Dios su proyecto de vida. Fue una mujer que creyó, creó y cambió.

Creyó en los demás y en las posibilidades que le ofrecía la realidad. Y sobre todo, sintió que Dios creía en ella para llevar adelante un proyecto que de entrada parecía que superaba sus posibilidades. Lo que le llevó a confiar incondicionalmente, a dejarse en sus manos y a sentir que la obra era de Dios.

Creó un nuevo proyecto, una nueva respuesta ante la realidad de su época. Lo hizo superando dificultades y sin conformarse con lo establecido. Sintiendo que era una forma de contribuir al sueño que Dios tiene para la humanidad.

Cambió desde una mirada distinta, la de Dios, que va a lo profundo de las personas y de las circunstancias. Buscó con valentía lo que respondía mejor a la realidad y a los deseos de Dios, mejorando el mundo y la vida de muchas personas a través de la educación. Lo hizo y lo sigue haciendo con otros, con nosotros… que estamos invitados a aportar a este sueño.

Cuando cada uno de nosotros creemos, creamos y cambiamos desde estas claves hacemos posible que el carisma, que hace 150 años recibió la Iglesia a través de Cándida Mª de Jesús, siga vivo y sea un camino compartido.

150 Aniversario
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